Visitando vestigios en la modernidad
Para vacaciones de verano mis hermanos, mi mamá y yo planeamos nuestro Eurotrip. Todo comenzó en febrero cuando teníamos la ilusión de ir al extranjero y poco a poco se fueron reservando lugares. Y el 22 de julio de 2024 después de que mi papá nos dejara en el aeropuerto emprendimos nuestras esperadas vacaciones. Llegamos a Roma, vimos el Coliseo, la Basílica de San Pedro, pasamos a Ámsterdam, Bruselas y llegamos a París. La ciudad del amor y la dueña de la historia Occidental.
En París como visita obligada fuimos al museo de Louvre. Nunca antes había imaginado algo tan impresionante como la magnitud del museo de Louvre, su pirámide de cristal solo es un toque moderno, pero la extensión territorial es gigante.
En Louvre pasamos seis horas, desde que llegamos hasta el cierre y no fue suficiente para recorrer un cuarto de las salas. Entre las salas por las que pasamos estaba la Galería de Apolo y los aposentos de Napoleón, dentro de esa sala pudimos apreciar múltiples obras; pinturas y esculturas francesas de la época como objetos traídos de diferentes lugares del mundo, como alfombras gigantes belgas, y juegos de té egipcios.
Como la historia lo ha narrado durante las campañas que realizaba Napoleón él se llevaba a Francia muchos objetos tradicionales de los lugares que conquistaba, cuando fue a Egipto entre varios vestigios se robó obeliscos y esculturas como la Gran Esfinge de Tanis.
Reflexión
El poder ver tantas obras de muchos lugares concentrados en un mismo lugar me hizo pensar en cómo llegaron todos a un mismo lugar y como un museo alberga tanta historia. Reflexionando sobre la historia, tanto el imperio francés como el imperio inglés en sus campañas saqueaban las ciudades a las que llegaban y llevaban consigo todos esos objetos a sus ciudades de origen. Y al apropiarse de estos objetos ellos les brindaban un significado el cual no iba a ser el de su origen. Y esto nos hace preguntarnos si es realmente correcto el exponer obras y esculturas que identifican a una cultura en un país con una visión diferente, el cual extrajo esas obras por robo, no por obsequio. De esa manera desarrollamos el resultado de aprendizaje 7. Reconocer y considerar el aspecto ético de las decisiones y las acciones. Pues el museo de Louvre recibe año con año cientos de miles de espectadores interesados en la cultura egipcia obteniendo ganancias millonarias y exponiendo obras robadas y con una historia vacía, impidiendo a los egipcios exponer su historia conforme ellos la han vivido.